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PERIODONCIA

¿Qué es la Periodoncia?

Es un proceso donde se remueve la placa blanda y calcificada (cálculos) por medio de instrumentos ultrasónicos y/o manuales para recuperar la salud de los tejidos que rodean la pieza dental.

Periodoncia

  • Cirugías periodontales regenerativas (indicada para mejorar la salud de las encías)
  • Mantenimientos periodontales (cuidado de las encías para prevenir enfermedad de éstas)
  • Cirugía de alargamiento de corona clínica (necesaria para optimizar resultados en otros tratamientos odontológicos)
  • Injertos de tejido
  • Gingivectomias
  • Regeneración ósea

Preguntas frecuentes sobre
Periodoncia

Periodoncia es una enfermedad infecciosa provocada por la flora bacteriana que se encuentra en la boca. Afecta y destruye los tejidos de soporte del diente (encía, ligamento periodontal y hueso).

La causa más frecuente que da lugar a que la encía enferme son las bacterias. En la boca existen más de 300 tipos diferentes de bacterias y muchas de ellas son potencialmente lesivas para el periodonto. Las bacterias que habitan en la boca se depositan sobre la superficie de los dientes y en el surco gingival, constituyendo la placa bacteriana.

Cuando las bacterias crecen sobrepasando un cierto nivel, son capaces de producir lesiones en los tejidos periodontales. La gravedad de las lesiones producidas por las bacterias en el periodonto depende de la susceptibilidad individual que es una característica genéticamente determinada.

Los síntomas son el sangrado espontáneo o con el cepillado, la aparición de pus en la encía, mal sabor o mal olor de boca, enrojecimiento, retracción, cambio de posición de los dientes, sensibilidad térmica, dolor e incluso movilidad.
El diagnóstico de certeza sólo lo puede realizar el dentista por lo que en caso de presentar algunas de estas circunstancias deberá consultar con él para que valore la situación y le aconseje como actuar.

En nuestras institución el tratamiento de la enfermedad periodontal se lleva a cabo por un periodoncista y tiene como objetivo restablecer la salud bucal del paciente.

Este consiste en disminuir el nivel de bacterias patógenas que se encuentran en la boca. Mediante mini-instrumentos y utilizando técnicas mínimamente invasivas se lleva a cabo el tratamiento de desinfección periodontal por el cual se eliminan las bacterias que se han acumulado bajo la encía.

En algunos casos, dependiendo del tipo de enfermedad periodontal, es necesario hacer cirugía en determinadas zonas de la boca para restablecer los tejidos que han sido dañados o bien para acceder a zonas muy profundas.

Las enfermedades periodontales más comunes son la gingivitis y la periodontitis. Se estima que alrededor del 30% de la población padecerá alguna enfermedad periodontal a lo largo de su vida.

El tratamiento consigue detener la enfermedad periodontal de forma indefinida con el consiguiente mantenimiento de los dientes. En la práctica esto se puede entender como curación, con el matiz de que no podemos olvidarnos de realizar las visitas periódicas de mantenimiento, según el protocolo establecido por nuestro dentista o periodoncista. En caso contrario la enfermedad vuelve a reactivarse.
En ocasiones no se consigue este resultado de control total y en este caso la enfermedad avanza aunque de forma más lenta que sin tratamiento. Estos casos son:

  • Formas muy agresivas como las que aparecen en niños o adultos muy jóvenes.
  • Fumadores de más de un paquete al día.
  • Pacientes con enfermedades generales como diabetes graves o que toman ciertos medicamentos.

Es una etapa fundamental del tratamiento periodontal y la única manera de conseguir el control de la periodontitis a largo plazo. Las fases básica y quirúrgica son muy eficaces para controlar las bacterias y lograr la salud periodontal, pero aquellas tienden a recolonizar la bolsa periodontal desde otros reservorios bucales y sí no se actúa de forma adecuada la enfermedad tiende a reaparecer tras algunos meses.

En cada visita de mantenimiento el dentista o el higienista le realizarán unas actuaciones protocolizadas consistentes en: verificación de la situación clínica diente por diente, valoración de su higiene bucal y eliminación del cálculo y bacterias de forma individualizada según la situación de las diferentes zonas de la boca. Es importante destacar que el mantenimiento periodontal no es la limpieza de boca sino una actuación médica individualizada según la situación de cada paciente en cada momento concreto.
La frecuencia de mantenimiento se define para cada caso particular pero suele oscilar entre una visita cada 3 a 6 meses dependiendo de cada caso.

Este tipo de tratamiento se realiza bajo anestesia, por lo que el paciente no siente dolor alguno durante el proceso. Solo notarás la aplicación de la anestesia y, aun así, se suele administrar un anestésico previo para que no sea doloroso.

Definitivamente no. Cualquier tratamiento requiere de base una boca y encías sanas. Con una periodontitis te estás jugando literalmente la supervivencia de tus dientes. Lo primero siempre será tratarte y curarte esta enfermedad y el resto ya habrá tiempo para pensar en ello.

Ciertas bacterias productoras de la periodontitis producen la metabolización de proteínas, con producción de compuestos volátiles que se eliminan por el aliento. Esos gases suelen contener cantidades de azufre que les da la característica del mal olor. También un resultado del proceso inflamatorio que se produce en el periodonto enfermo es el pus que se acumula en la bolsa periodontal que produce sensación de mal sabor de boca al paciente y mal aliento que perciben los demás.
En la mayor parte de las ocasiones el paciente nota una desaparición total o parcial de este síntoma tras el tratamiento. En caso de persistencia del mismo se deberá consultar al especialista en aparato digestivo o respiratorio sobre el tema.

En las farmacias y supermercados se pueden encontrar muchas sustancias que ayudan a prevenir las periodontitis. En el tratamiento de estas enfermedades tienen una eficacia limitada debido a que no penetran en las bolsas periodontales y en este caso sólo la intervención del dentista o periodoncista puede tratar el cuadro.