Odontoclave

Por fin decidiste ir al ortodoncista y él te dijo que lo mejor era realizar el tratamiento y efectivamente lo hiciste.

Acabas de llegar a tu casa y, ahora, con una ortodoncia a cuestas, comienzas a sentir dolores, molestias y una rara sensación en la boca. Créelo: esto es normal. Tu cuerpo está experimentando los cambios que se producen gracias al trabajo que realizó el especialista en ti, y que solo te ayudará a tu salud dental.

Sin embargo, no sabes qué debes hacer de ahora en adelante. ¿Cómo ayudarte a superar estas primeras molestias? ¿Cómo debes cuidar tu ortodoncia? A continuación te contamos.

Consejos para cada tipo
Seguramente el ortodoncista te dijo que hay dos tipos de tratamientos: el que exige el uso de aparatos fijos y el que se puede aplicar con unos removibles. El cuidado que realices a tu ortodoncia dependerá de cuál tengas.

En el caso de los aparatos fijos es posible que te aparezcan llagas en la lengua, encías o la parte interna de las mejillas. También puedes sufrir de cierta sensibilidad en los dientes. Para cada molestia es posible conseguir pomadas o cremas que te ayudarán a mitigar las lesiones.

Cuando se trata de los aparatos removibles no hay tantas molestias al principio. Podría existir el caso de experimentar sensibilidad dental, pero con analgésicos podrás sobrellevarlos.

Algo que no debes olvidar es que, ante la elección de cada medicamento, es necesario que hables con tu ortodoncista. Solo él sabrá qué es lo mejor para ti, con el precio que se adapte a tu bolsillo. Recuerda que estas molestias solo duran los primeros días.

La importancia de una buena higiene
Cuando usas aparatos, la higiene dental adquiere una gran importancia. Es muy probable que, al comer, los restos de los alimentos se acumulen entre estos y los dientes, o en espacios muy difíciles de alcanzar con el cepillado común.

Si no se tiene una higiene adecuada aumenta el riesgo de padecer sarro dental.

La limpieza constante de los brackets, de manera minuciosa y según lo recomienden los especialistas, es la mejor forma de ayudar al tratamiento. Al igual que las molestias que suceden en los primeros días, la limpieza variará según el tipo de ortodoncia.

En la fija es necesario tomar en cuenta que el tiempo de cepillado debe ser mayor al que se hacía antes de comenzar la ortodoncia. Se debe tomar en cuenta el evitar ser brusco, pero intentado alcanzar esos espacios en los que es más común que la comida se acumule, como la base del diente, justo allí donde se une con la encía.

La higiene con aparatos removibles no requiere de tanto cuidado como los fijos. No obstante, no debe olvidarse el uso de irrigadores bucales o hilo dental. Se deben cepillar los dientes y el aparato por separado para mantener una limpieza completa.

Recomendaciones generales
Más allá de las molestias al inicio y la higiene necesaria, hay dos factores adicionales que te presentamos:

Una alimentación adecuada: usar aparatos fijos reduce el número de alimentos que pueden comerse, debido a que su consumo altera el tratamiento. Generalmente se deben evitar aquellos que son muy duros, pues podrían despegar o romper la estructura; lo mismo sucede con aquellos pegajosos. Algunos podrían ser: chicles, caramelos, turrones o dulces en general.

Es recomendable evitar bebidas negras (como café o té) ya que decoloran los aparatos. Este efecto también lo produce el tabaco.

No saltarse citas: las citas periódicas con tu especialista son vitales. En ocasiones ellos pueden notar si algo va mal con los aparatos (si se soltó alguna parte del metal o están a punto de caerse). Además, ellos evaluarán si el tiempo de uso es el adecuado.

En Odontoclave tenemos a los especialistas más preparados para ayudarte en el cuidado de tu ortodoncia, quienes sabrán con mayor detalle cuáles son los trucos para que tu tratamiento sea efectivo.


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